(foto: KARL SLYM)
Nuestro planeta Tierra tiene todos los elementos, para que
vivamos sin carestía de ninguna índole. Desgraciadamente un grupo reducido pero
poderoso, ha formado un imperio en el que prevalece el dinero, el dios de los humanos.
Cuando aparece un personaje con un descubrimiento, que hará
la vida más placentera a la humanidad, de inmediato estos gánsteres, apoyados
por los poderosos y gobiernos, lo convidan a que les venda su invento, y si se
niega se le da pasaporte a la cuarta dimensión. Es una vergüenza lo que está
sucediendo en estos momentos, en que el mundo está de cabeza. John Bedini,
ingeniero inventó un motor de energía libre, cuya batería nunca se descargaba.
Escribió un pequeño libro, “Generador de energía libre de Bedini”, en el cual
enseñaba su fabricación.
Personas aseguraron haber construido el motor con éxito,
otros no. Su laboratorio un día amaneció prácticamente destruido y con amenazas
que le indicaban que no continuara con su proyecto. Por su propia seguridad, no
siguió adelante. Karl Slym, director de Tata Motors en India, inventó el Mini
Cat. Vehículo que sería propulsado por aire comprimido y saldría al mercado en
el 20014. Alcanzaría la velocidad de 105 kms por hora en carretera, teniendo
autonomía de 300 kms para volver a ser recargado.
Justo un día antes del lanzamiento, Slym cae del piso 22 del
hotel Shangri-La en Bangkok, Tailandia. La policía encontró en su habitación
una nota, donde narraba que se suicidada. Sólo los corruptos creen que se
suicidó, horas antes de lanzar al mercado lo que revolucionaría al mundo del
automovilismo.
(C0NTINUARÁ)

No hay comentarios:
Publicar un comentario